Febris
Febris es la diosa de la fiebre, la terrible malaria, muy temida en Roma, donde los terrenos bajos (Foro, Velabro) e incluso los valles más elevados (entre el Quirinal y el Viminal, etc.) fueron durante largo tiempo húmedos e insalubres. Como simple potencia, numen maléfico que se procura tener favorable, Febris carece de leyenda. Su santuario más antiguo parece haber sido un altar arcaico del Palatino. Se conocen otros dos: uno en la meseta del Esquilino, en el lugar donde se enterraban los esclavos y los humildes (los "puticuli" de la época clásica), y otro en lo alto del Vicus Longus (a la cabeza del Valle del Quirinal), donde había filtraciones de agua y algunas fuentes.

