Agag

Rey de los amalecitas. Proporcionó el motivo para que los sentimientos de Dios hacia Saúl cambiaran. Cuando Saúl derrotó a los amalecitas, perdonó la vida de Agag y en atención a la petición de los israelitas, hizo lo mismo con la mejor parte de las vacadas y rebaños amalecitas. Dios, sin embargo, había ordenado que los amalecitas fueran completamente aniquilados. Samuel fue enviado por Dios para llevar a cabo lo que Saúl había dejado sin hacer. Tras reprender a Saúl, Samuel mandó llamar a Agag, el cual, aunque "se resistía", acudió a la convocatoria. y Samuel "despedazó a Agag ante Yahveh en Guilgal".
 
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