Dánae

Dánae es hija del rey de Argos, Acrisio y de Eurídice, hija de Lacedemón y de Esparta. Sobre el oráculo que predijo a Acrisio que el hijo de su hija Dánae lo mataría y sobre las circunstancias en que fue concebido y nació este hijo (Perseo), véase Acrisio. Después del nacimiento del niño, Dánae fue depositada junto con él en un cofre y arrojada, bajo la protección de Zeus, a la isla de Sérifos, donde fue recogida, así como Perseo, por Díctis, hermano del tirano Polidectes. Allí, según ciertos autores, Polidectes se enamoró de Dánae y, para alejar a Perseo, cuya presencia contrariaba sus proyectos, lo envió en busca de la cabeza de Medusa. Según otros, el propio Dictis condujo a Dánae a Polidectes, el cual casó con ella y educó a su hijo. Durante la ausencia de Perseo, si hay que seguir la primera versión, Polidectes trató de forzar a Dánae. A su regreso, el héroe los encontró, a Dictis y su madre, como suplicantes ante el altar, tratando de sustraerse a las violentas amenazas del tirano. Por medio de la cabeza de Medusa, Perseo transformó a éste en una piedra, así como a sus compañeros, y dio a Dictis el trono de la isla. Luego se retiró de Sérifos con Dánae, la cual regresó a Argos, junto a su madre Eurídice, mientras Perseo se encaminaba en busca de Acrisio. En una versión italiana de la leyenda, Dánae y Perseo, abandonados en el mar dentro de un cofre, fueron a abordar en la costa del Lacio, donde Dánae casó con Pilumno y fundó con él la ciudad de Ardea.
 
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