Téctafo
Téctafo es un príncipe indio cuya historia nos cuenta Nonno. Hecho prisionero por Deríades, había sido recluido en un subterráneo sin aire ni luz, y condenado a morir de hambre. Varios guardianes le impedían toda comunicación con el mundo exterior. Pero la hija de Téctafo, llamada Eeria, que acababa de ser madre, logró que los guardias le permitiesen entrar en la cárcel, sólo, dijo, para ver a su padre y llevarle un poco de consuelo. Los guardianes la registraron, pero no le encontraron ningún alimento, por lo cual le permitieron entrar. En la prisión, ella dio a su padre la leche de su pecho. Deríades se enteró de este rasgo de piedad y puso en libertad a su enemigo.

