Iseas
o Fiestas de Isis. Se llevaban en ellas vasos llenos de trigo y centeno, porque esta diosa pasaba por hacer enseñado a los hombres el uso del trigo. Se exigía un inviolable secreto a los iniciados en ellos. Duraban nueve días, durante los cuales, según relación de los historiadores, se cometían toda clase de excesos. El senado romano las abolió en el año 696 de Roma. Augusto las restableció y los misterios de la diosa volvieron a serlo de la galanteria, del amor y de los desórdenes. Cómodo las volvió en todo su esplendor, se mezcló entre las sacerdotisas de la diosa, y apareció con cabello cortado, llevando Anubis.

