Janualis

Nombre de una de la puertas de Roma, que se hallaba situada bajo el monte Viminal, denominada así por un pretendido milagro acaecido en esta puerta por la protección de Jano. Macrobio y Ovidio refieren que, sitiando los sabinos Roma, se habían acercado ya a la misma puerta. A pesar de estar bien cerrada a los enemigos, se abrió de repente por sí misma hasta tres veces, sin que se la pudiese cerrarde ningún modo. "La celosa Juno, dice Ovidio, había quitado los cerrojos y todo lo que servía para cerrarla". Instruidos de este prodigio los sabinos e incitados por la hija de Saturno, corrieron en gran número a apoderarse de aquella puerta, pero Jano, protector de los romanos, hizo salir al momento de su templo tan gran cantidad de agua hirviendo, que se ahogaron o quemaron muchos enemigos, obligando a los restantes a ponerse en fuga. "Por esto, añade Macrobio, el senado romano mandó que las puertas del templo de Jano fuesen en adelante abiertas en tiempo de guerra, para indicar que Jano había salido de su templo para volar en socorro de la ciudad y del futuro imperio". Ovidio da a este suceso otra interpretación. Se abre este templo, dice, para pedir al dios el regreso de los soldados que se hallan en el ejército; se cierra en tiempo de paz para que, cerrada la diosa en su asilo, no pueda volver a salir. Un mitólogo moderno, M. de Théis, Viaje de Polycléle, explica este uso de un modo más natural. "Se invocaba a Jano, dice, para obtener la paz, y después de haberla obtenido, cesaban las súplicas, pues no tenían ya objeto".
 
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