Adad-shuma-ussur

o Adad-shum-usur (ss. XIII-XII a.C.). Rey (1.218-1.189) de la Dinastía III de Babilonia (cassita), que puso fin al estado anárquico de la serie de virreyes que en su día había establecido el rey asirio Tukulti-Ninurta I con ocasión de haberse apoderado de Babilonia. El nuevo rey, hijo de Kastiliash IV, había sido puesto en el trono, según señala la Crónica P babilónica, por la propia nobleza cassita que reaccionó ante la ineficacia del rey Adad-shuma-iddina, controlado por Asiria. Este cambio dinástico fue aprovechado nuevamente por uno de los enemigos tradicionales de Babilonia, los elamitas (Kiten-khutrán), quienes penetraron en Isin y en Marad, pero pudieron ser rechazados, si bien a costa de grandes pérdidas. El panorama poco a poco iba despejándose para Babilonia, sobe todo debido a los hechos ocurridos en propia Asiria, en donde el poderoso Tikulti-Ninurta I había sido asesinado por Asur-nasirpal, uno de sus hijos. Adad-shuma-usur intentó sacar partido de la crítica situación interna del Estado rival y después de reorganizar sus tropas se lanzó contra Asiria, llegando, tras vencer a Enlil-kudurri-usur, según relata la Crónica sincrónica y otra Crónica babilónica, no sólo a conquistarla sino también a intervenir en los asuntos dinásticos, logrando imponer en tal Imperio como rey a Ninurta-apil-ekur, un descendiente de Eriba-Adad I, y persona que había sido educada en Babilonia. Dado su superior poderío político, Adad-shum-ussur exigió la devolución de la estatua de Marduk, que en su día había arrebatado Tukulti-Ninurta I, pero tal petición no fue atendida por el nuevo rey asirio, a pesar de deber el trono al rey cassita. De Adad-shuma-usur han llegado inscripciones alusivas a reparaciones de templos (el Ekur de Nippur), textos votivos y también un kudurru, en el que el rey beneficiaba a un tal Sagga. A la muerte de Adad-shuma-ussur sucedió en el gobierno de Karduniash (Babilonia) su hijo Meli-shipak II. Ver, Dinastía III de Babilonia.
 
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