Marduk-nadin-ahhe
o Marduk-nadin-akhkhe (ss. XII-XI a.C.). Rey (1.098-1.081) de la Dinastía IV de Babilonia (Dinastía II de Isín). Emparentado directamente con sus predecesores en el trono, fue hijo de Ninurta-nadin-shumi y hermano de Nabucodonosor I, accedió al mismo en el transcurso de un golpe de Estado, en el cual depuso y dio muerte a su sobrino Enlil-nadin-apli. Su fama quedó a menudo eclipsada por la de su coetáneo el asirio Tiglat-pileser I, que le infligió no pocas derrotas. Sin embargo, en una ocasión Marduk-nadin-ahhê realizó una exitosa correría por Asiria, llegando a capturar las estatuas de los dioses Adad y Shala de Ekallate (Ekallatum), ciudad no lejos de la capital imperial, Assur. De los ataques asirios se sabe por la Crónica sincrónica que en una ocasión Tiglat-pileser I llegó hasta Lupti, apoderándose de Arman, lo que le permitió al asirio fijar fronteras. En otra, capturó Dur-Kurigalzu, Sippar, Opis e incluso la propia Babilonia, llegando aquí a incendiar el palacio real. Sin embargo, las rápidas retiradas permitieron a Babilonia recuperar su normal situación. Marduk-nadin-ahhê es conocido principalmente por la restauración que llevó a cabo en el Eganunmakh de Ur y, sobre todo, por la invasión que hubo de soportar de los arameos, causantes de la pérdida de su trono, si bien pasó a manos de su hijo Marduk-shapik-zêri-mati. En los textos tardíos el reinado de Marduk-nadin-ahhe es recordado por las perturbaciones climáticas (falta de lluvias) que provocaron fuertes hambrunas e incluso canibalismo. El aspecto iconográfico de Marduk-nadin-ahhê es conocido por un kudurru de 63 cm de altura, hoy atesorado en el British Museum. Ver, Dinastía II de Isín.

