Aspalis

Meliteo, hijo de Zeus y de la ninfa Otreis, criado milagrosamente por un enjambre de abejas en el bosque donde su madre lo había abandonado, había partido para Tesalia con objeto de fundar una ciudad llamada Melitea (Ver, Meliteo). Reinó en ella como tirano, mandó raptar las doncellas y se las apropió. Le gustó una, Aspalis, hija de un tal Argeo, y ordenó que fuese conducida a su presencia; pero la joven se ahorcó antes de la llegada de los soldados que iban a buscarla. Su hermano Astígites púsose los vestidos de la muchacha, ocultando debajo de ellos una espada, y se dejó conducir como si fuese Aspalis. Al hallarse ante el tirano, lo mató. Los habitantes de la ciudad arrojaron el cadáver al río y elevaron al trono a Astigites. Al buscar el cuerpo de Aspalis, viose que había desaparecido y que los dioses lo habían reemplazado por una estatua de madera, a la que se rindió culto.
 
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