Cometo
Sacerdotisa de Ártemis, en Patras. La amaba un joven de la ciudad llamado Melanipo, y la doncella le correspondía, pero sus padres se oponían a la unión. Los dos amantes se encontraban en el santuario de la sacerdotisa. Ártemis se irritó ante este sacrilegio y envió una peste al país. El oráculo de Delfos fue consultado y reveló la causa del enojo de Ártemis, indicando que el único modo de aplacarlo era sacrificarle los culpables, lo cual se hizo. Luego, todos los años se siguió ofreciendo en sacrificio a la diosa al joven más apuesto y la más hermosa doncella del país, hasta que llegó Eurípilo y libró a la ciudad de este horrible tributo (Ver, Eurípilo).

