Corebo

Cuando el rey Crotopo reinaba en Argos, su hija Psámate fue amada por Apolo y tuvo de él un hijo, Lino. Por miedo a su padre, expuso la criatura, pero Crotopo tuvo noticias de lo ocurrido. Mató a su hija e hizo que los perros devorasen al recién nacido. Apolo indignado, envió un monstruo llamado Poine (es decir, "Castigo"), que devoró a los hijos de los habitantes de Argos. Entonces, un joven del país, llamado Corebo, mató a Poine. Pero otra plaga vino a caer sobre los argivos. Corebo, comprendiendo la acción de la voluntad divina, fue a Delfos a ofrecer al dios la reparación que pidiera por haber dado muerte a Poine contra su voluntad. El oráculo le respondió que no volviese a Argos, sino que, cogiendo del templo un trípode sagrado, se lo cargase a la espalda y se marchase, y que donde se le cayese el trípode se detuviese y fundase una ciudad. Esto ocurrió en el lugar de la ciudad de Mégara. En su plaza se enseñaba su tumba.
 
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