Lunus

Este dios no era otro que la misma Luna. En muchos idiomas orientales la Luna tiene un nombre masculino, o común a los dos géneros. De aquí viene el que unos lo han hecho un dios y otros una diosa, y otros una divinidad hermafrodita. Los hombres le sacrificaban disfrazados de mujeres, y las mujeres vestidas de hombre. Espartio nos dice que los que llamaban a la Luna con el nombre femenino y que la consideraban como mujer, estaban sujetos a las mujeres y gobernados por ellas; y que al contrario lo que la creían ser varón, tenían siempre el dominio sobre sus mujeres y nada que temer de sus lazos. "De aquí nace, añade, que los griegos y los egipcios, aunque llamen a la Luna con un nombre femenino, hablen de ella en sus misterios como de un dios". Muchos monumentos nos han conservado la figura del dios Lunus. Las medallas de Caria, de Frigia, de Pisidia lo presentan bajo la figura de un joven, con gorro armenio en la cabeza, una media luna sobre la espalda, teniendo unas riendas con la mano derecha, y en la izquierda una antorcha, y con un gallo a sus pies. Llevaba el gorro frigio, porque los habitantes de Frigia, que habían sido los primeros que divinizaron los meses, querían asegurarse la gloria de la invención con la media luna, para indicar su dependencia de este astro. En una piedra grabada se le ve con vestido frigio, con un asta en la mano, símbolo de su poder, y en la otra un montecito, o porque la Luna desaparece a nuestros ojos detrás de los montes, o porque se hacen en ellos las observaciones astronómicas.
 
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