Lustral
Agua. Además de la costumbre de lavarse con esta agua antes de entrar en los templos, se rociaban con ella al salir de casa, en un viaje, en un camino, e incluso en las calles. En las fiestas de Baco se llevaba una ampolla llena de agua lustral. Los vasos que contenían esta agua se llamaban aquiminarium. El uso del agua lustral era conocido también de los egipcios, los etruscos, los hebreos y casi todos los pueblos de la antigüedad.

