Tisámeno
o Tisámenes "el Vengador". Hijo de Orestes y Hermíone. Habiendo heredado Orestes de Menelao el reino de Esparta, Tisámeno le sucedió, reinando hasta el día en que fue atacado por los Heraclidas. Tisámeno murió luchando contra ellos. Otra tradición contaba que había sido expulsado de Argos y de Esparta por los Heraclidas, pero que se le había penmitido retirarse junto con sus súbditos. Entonces se había dirigido a los jonios establecidos en la costa norte del Peloponeso y les había pedido hospitalidad, así como a sus súbditos. Los jonios, temiendo que Tisámeno, cuyo valor y prudencia eran conocidos, los sometiese algún día a su poder, se negaron a acceder a su petición y lo atacaron. En la batalla, Tisámeno pereció, pero los suyos obtuvieron la victoria y sitiaron a los jonios, que se habían retirado a la ciudad de Hélice. Finalmente, los sitiados consiguieron permiso para retirarse al Ática, donde fueron acogidos por los atenienses. Los compañeros de Tisámeno, ya dueños del país, celebraron magníficos funerales en honor de su rey. Los hijos de Tisámeno establecieron su dominio en la región conquistada a los jonios, la cual tomó el nombre de Acaya. El mayor, Cometes, le sucedió, y luego fue a fundar una colonia en Asia. Los otros cuatro hijos de Tisámeno se llamaban Daímenes, Espartón, Telis y Leontómenes.

