Puerco
Los egipcios celebraban dos grandes fiestas en las cuales no se inmolaban otras víctimas. El puerco era sagrado entre los cretenses, porque creían que Júpiter había mamado de la leche de una marrana. Se inmolaba en los pequeños misterios de Eleusis, así como a Hércules entre los argivos, a Venus en las histerias; y en general por aquellos que querían curar o quedaban curados de una locura. La marrana se inmolaba a Ceres, ya porque este animal parece haber enseñado a los hombres el arte de trabajar las tierras, por cuyo motivo se tenía por sagrado entre los egipcios o ya por el daño que causa a las cosechas, cavando o escudriñando la tierra. La inmolaban también en el día de las bodas, a causa de su fecundidad y los que contrataban una alianza la ratificaban por el sacrificio de un puerco.

