Pugilato
Combate a puñetazos. Muchas veces se armaban de cestos que venían a ser un guante o manopla guarnecido de hierro o plomo y se guarecían la cabeza con una especie de casquete o gorro llamado Amfiotide, destinado para guardar las sienes y las orejas. Este último combate raramente concluía sin morir uno de los dos atletas, quienes llevaban solamente unos taparrabos. Adjudicábase la victoria al que obligaba a su contrario a declararse vencido. Los etruscos se ejercitaban también en el pugilato, y se batían algunas veces desnudos y otras vestidos.

