Hércina

Ninfa de una fuente, en Lebadea (Beocia). Contábase que había sido en otro tiempo la compañera de Perséfone, antes del rapto de ésta. Un día jugaba con ella en los alrededores de la ciudad. Las dos muchachas tenían una oca, que se escapó y fue a ocultarse en una gruta, bajo una piedra. Perséfone la persiguió, y, para cogerla, apartó la piedra. Entonces brotó del suelo una fuente es la fuente de Hércina, en cuyas aguas debían bañarse los fieles que deseaban consultar el oráculo de Trofonio, situado en las cercanías.
 
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