CILDÁ

El yacimiento de Cildá se localiza en el monte del mismo nombre, en la divisoria de los términos municipales de Arenas de Iguña y Corvera de Toranzo a 1.064 m de altitud, unos dos kilómetros al sudeste del castro de La Espina del Gallego. Fue un campamento romano de asedio durante las guerras cántabras, que se desarrollaron entre el año 29 y el 19 a.C.. Se trata de uno de los pocos ejemplos de campamentos romanos de montaña que se conocen en el mundo, con estructuras defensivas complejas propias de este tipo de campamentos, que corresponden al cuarto tipo de campamento romano (castra in monte) que establece el Pseudo-Hyginio (siglo II). Su estructura es irregular debido a la necesidad de adaptarse al terreno. Las estructuras defensivas a base de terraplenes de tierra y fosos existentes en este lugar corresponden a un recinto campamental de unas 25 Ha. Está estructurado en torno a un recinto campamental central con la característica forma rectangular con los ángulos redondeados de los campamentos romanos. Este recinto central tiene 5 hectáreas. Dentro de él hay un amurallamiento de piedra que cierra la cumbre del monte. El recinto central de 5 hectáreas dispone en las laderas este y surde un agger de tierra y restos de un foso. Las obras defensivas de mayor envergadura se encuentran en la ladera oeste, y están formadas por un agger de tierra de grandes dimensiones y una fossa duplex perfectamente visibles sobre el terreno y en foto aérea. Como sabemos por Julio César, la fossa duplex era utilizada por las legiones sobre todo cuando había un ejército enemigo en las proximidades. Por debajo de la mencionada fossa duplex, a 165 m de distancia existe, en la misma ladera oeste, otra línea defensiva que corre paralela a los atrincheramientos superiores. Está formada por un agger y una fossa duplex. Son perfectamente visibles las esquinas noroeste y sudoeste de este perímetro defensivo exterior. Desde la esquina sudoeste el agger gira en ángulo recto y remonta la ladera para unirse a la línea defensiva superior. En este punto, donde se unen ambas estructuras defensivas, hay una puerta dotada de un muro avanzado que pudiera corresponder a un titulum, sistema defensivo de las puertas de los campamentos romanos que cita el texto del Pseudo-Hyginio, y que se ha documentado en campamentos republicanos e imperiales. Parece tratarse de la porta pretoria, que se situaba siempre cara al enemigo. La existencia de dos líneas defensivas paralelas (vallum duplex) en la ladera oeste del monte situada cara al castro de la Espina del Gallego, ambas dotadas además de dos fosos paralelos contiguos (fossa duplex), evidencia que este era el flanco del campamento situado frente al enemigo. En cambio, en la ladera oeste las obras de fortificación no necesitaron alcanzar las mismas proporciones, por disponer de pendientes mucho más abruptas y no encontrarse frente al enemigo. La porta decumana de Cildá, localizada en esa zona, como es habitual en los castra maiora de campaña, es la única del campamento que se aparta de las defensas normales en claviculae o en titula. En el sector sudoeste dispone de una puerta en "clavicula", sistema defensivo de las puertas de los campamentos romanos de campaña utilizado desde época cesariana hasta mediados del siglo II. El recinto central de 5 Ha de Cildá pudo albergar unos 5.000 hombres en tiendas de campaña (una legión) u 8.000 hombres (¿dos legiones incompletas?), y el recinto de 4,4 hectáreas de la ladera sur unos 3.000-4.000 auxiliares. Como materiales arqueológicos recuperados figuran diversas piezas metálicas romanas de carácter militar. Hoy, Cildá, en la divisoria de los términos municipales de Arenas de Iguña y Corvera de Toranzo, comunidad autónoma de Cantabria, España.
 
Volver