Lobo

Animal consagrado a Marte. Entre los egipcios era el jeroglífico del valor. Los licopolitanos le tenían en gran veneración porque Osiris se había transformado algunas veces en lobo. Ver Licopólito. Era también una de las enseñas militares de los romanos y se encuentra como tal en la columna de Trajano. Ver, Circe, Licaón. Pausanias nos refiere el motivo de estar consagrado a Apolo entre los griegos. Habiendo un malvado robado el dinero del templo de Delfos, se ocultó en el lugar más recóndito del Parnaso, donde habiéndose dormido, se arrojó sobre él un lobo y le despedazó. Este mismo lobo entraba todas las noches a la ciudad y la hacía resonar con sus aullidos. Se creyó ver en este hecho algo sobrenatural; siguieron al lobo y encontraron el dinero sagrado, que fue trasladado al templo. En memoria de este suceso, se mando fundir un lobo de bronce, que fue colocado cerca del altar mayor de Apolo en Delfos. La cabeza de lobo era, según Cuper, símbolo del tiempo pasado y del sol en Occidente. Se veía esteanimal representado como guardián en un gran número de monumentos: por ejemplo, en un relieve, en el museo Borgianio donde estaba colocado al lado de una tiara, y más comunmente en los sarcófagos, con una bandera en las almenas de una muralla. El uso primitivo que se hacía del lobo hizo nacer la idea de una divinidad tutelar, y bajo este respeto se le ve con Horus y Harpócrates. Esta idea de un dios tutelar parece haber pasado de Egipto a los griegos, que tenían un Apolo Licio; pero éstos no se contentaban con la idea originaria. Hicieron luego de Apolo un licoctone, esto es, el Sol que mata la Noche o el Crepúsculo: porque se tiene como muy arbitraria la opinión de que el lobo esta consagrado al sol, a causa de su vista perspicaz. Apenas fue recibida esta opinión, cuando los griegos y principalmente los egipcios, en tiempos más modernos, se esforzaron en encontrar mayor relación entre el sol y el lobo, concluyéndose por atribuir al sol todas las cualidades de los animales. Así en una medalla de Trajano se ve un Harpócrates montado sobre un lobo, para designar el curso rápido del sol alrededor de la tierra.
 
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