Lucania

Región montañosa de sudoeste de Italia, al sur de Campania y el Samnio, desde el mar Tirreno al golfo de Tarento. Región de pastos abundantes, a la que acudían en verano los rebaños de la vecina Calabria. Tenía al sur el Bruttium, La Apulia y el Samnio al norte, y la Campania al noroeste. El río Silarus era su frontera al noroeste y al noreste el Bradanus, El Laus y el Crathis hacían la frontera con los brucios. La principal vía del país era la vía Popilia. Lucania era la tierra de los lucanos que los griegos llamaban Enotria. La llanura costera era fértil y por ello atrajo a colonos griegos desde en torno al año 700 a.C.. Los enotrios no eran un pueblo guerrero y ofrecieron débil resistencia a los colonos griegos. Síbaris fundó las colonias de Posidonia, Laus y Skidros en la costa occidental de Enotria, y al sur, Locri y Crotona hicieron lo mismo. Este pueblo fue asimilado rápidamente y mucha gente se estableció en las ciudades griegas. Pero al final del siglo V los lucanos, emparentados con los samnitas, se empezaron a establecer en estas tierras y comenzaron a hacer la guerra a las ciudades griegas. La primera conquistada fue Posidonia. Turios tuvo que hacer la guerra bajo el mando de Cleandridas y obtuvo varias victorias. En 393 se formó una liga defensiva de la Magna Grecia contra los lucanos en el norte y Dionisio de Siracusa al sur, pero las fuerzas confederadas sufrieron una gran derrota en 390 junto al río Laus, en la que murieron diez mil griegos. Dionisio no dio apoyo directo a los lucanos pero con sus ataques a algunas ciudades los favoreció y entre el 390 y el 360 lograron el dominio de la península del Bruttium, aunque no de las ciudades griegas. Dionisio el Joven se enfrentó sin demasiado éxito e intentó establecer una fortificación del istmo de la península del Bruttium entre los golfos de Hipponion y Scyllacis, pero finalmente tuvo que hacer la paz con ellos el 358. La península se rebeló por la misma época contra los lucanos, y los brucios, alcanzando el poder en 356, según Diodoro Sículo. No pasó mucho tiempo y los brucios se aliaron a sus antiguos enemigos lucanos contra los griegos. Mientras los lucanos habían llevado la lucha a la otra península del sur de Italia, donde los tarentinos tuvieron que pedir la ayuda de Arquidamo III de Esparta, que murió en una batalla contra los lucanos en 338 y su ejército destruido. Después, Alejandro de Epiro derrotó a los lucanos, aliados a los samnitas, en una gran batalla cerca de Posidonia y en otros combates, hasta que murió en la batalla de Pandosia, en el Bruttium, en 326. El poder lucano quedó afectado por la actuación de Alejandro y seguramente fue entonces cuando hicieron el primer tratado de alianza con Roma, que iniciaba la guerra samnita. Pero poco después se volvieron contra sus nuevos aliados y ya aparecen en alianza con los samnitas. El 317 los romanos los castigaron y los cónsules romanos entraron en Lucania y ocuparon Nerulum por asalto. El 304, entraron en paz con Roma poniendo fin a la segunda guerra samnita; desde entonces permanecieron en alianza con los romanos. En 303 en cuanto llegó a Tarento Cleómenes de Esparta, los lucanos pidieron un tratado de paz sin combatir. Un ataque samnita contra los lucanos, aliados de Roma, llevó a la tercera guerra samnita en 298. Los lucanos permanecieron fieles a Roma y al final de la lucha fueron admitidos a la alianza romana en condiciones muy favorables. Pero en 286 asediaron Turios, aliada romana, y Roma tomó partido por esta ciudad; M. Cirirus recibió una ovación por sus triunfos sobre los lucanos en 286 y 282; lucanos y sus aliados samnitas fueron derrotados en una gran batalla cerca de Turios por C. Fabricius. A la llegada de Pirro en 281, los lucanos se declararon a favor del rey epirota y le enviaron un contingente después de la conquista de Heraclea. Tuvieron parte activa en la batalla de Asculum. Pero cuando Pirro se retiró los lucanos quedaron a merced de los romanos. C. Fabricius, Cornelius Rufinus, y M. Curius asolaron su territorio en varias campañas y finalmente fueron sometidos por Sp. Carvilius y L. Papirius Cursor en 272. Los lucanos permanecieron sujetos de Roma hasta la Segunda Guerra Púnica. Tras la batalla de Cannas, su territorio fue teatro de numerosos enfrentamientos y fue asolado por las dos partes. En 214, Sempronius Gracchus y Hannón libraron una batalla y en 213, C. Gracchus se pasó allí todo el año, y allí fue donde en 212 murió. En 209, los lucanos y hirpinos abandonaron a los cartagineses y les expulsaron de sus guarniciones que entregaron a los romanos; gracias a este servicio fueron de nuevo admitidos a la alianza romana, en términos favorables. En 208 hicieron campaña en el país contra los cartagineses, Marcellus y Crispinus, que murieron en la lucha, hasta el 207 después de la Batalla del Metauro, Aníbal no se retiró de Lucania hacia el Bruttium. Estrabón dice que los lucanos sufrieron la misma suerte que los brucios como castigo pero probablemente eso se refirió sólo a alguna ciudad que no había aceptado el cambio de bando del 209. En la guerra social (90-88) Lucania fue de las primeras en coger las armas y llevaron buena parte del combate junto con los samnitas. En la guerra civil entre Cayo Mario y Sila los lucanos siguieron al primero, y cuando Sila triunfó quedaron expuestos a su venganza; Samnio y Lucania fueron saqueados de forma que ya no se pudieron recuperar, los habitantes que quedaron fueron admitidos a la ciudadanía romana y el pueblo lucano desapareció mezclado en el pueblo romano. La región entró en decadencia y permaneció empobrecido, continuando así durante el Imperio. El Liber Coloniarum sólo menciona 8 ciudades en toda Lucania y todas eran prefectura (es decir subordinadas); la malaria que afectó al país le dejó con poca población. Lucania y Bruttium formaron la III región de Italia bajo Augusto y permanecieron unidas administrativamente durante el periodo imperial y aún más tarde.
 
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