Lucano
Marco Anneo (Marcus Annaeus Lucanus) (39-65). Poeta épico procedente de Córdoba, en Hispania, donde nació el 3 de noviembre del 39, falleciendo Roma. Hijo de un caballero romano, Marco Anneo Mela, hermano de Séneca el joven, y de Acilia, hija de Acilio. En los 40, su padre había emigrado con él a Roma, donde estudió retórica y filosofía estoica con L. Anneo Cornuto, demostrando su maestría en ambas materias. Lucano se trasladó a Atenas para profundizar en sus estudios; desde allí, el emperador Nerón, habiendo oído hablar de su talento, lo invitó a su corte y lo promocionó a augur y a cuestor. Lucano escribió un poema en alabanza de Nerón con ocasión de los primeros Juegos Neronianos, con el que obtuvo el primer premio. Pero más adelante el favor de Nerón se convirtió en resentimiento por el talento superior de Lucano, ya que el propio emperador reclamaba ser reconocido como poeta y músico. Dos años más tarde, Lucano editó y leyó en público el primero de los tres libros de su poema épico La guerra civil, impregnado de un fuerte sentimiento republicano, y Nerón le prohibió organizar más lecturas públicas. En los primeros meses del 65, Lucano se unió a la conspiración de Calpurnio Pisón, que fue descubierta: se ordenó a Lucano que se quitara la vida. Lucano se cortó las venas el 30 de abril y murió recitando los versos de su poema. Después de su muerte se difundió la historia de que Lucano había tratado de comprar su perdón delatando a sus cómplices en la conspiración, incluida su madre. Su obra principal, y la única que ha sobrevivido por completo, es el poema épico La guerra civil (De bello civili) en diez libros, el último de los cuales no llegó a terminar (el título Farsalia es incorrecto y surge de una mala interpretación del 9, 985). El poema narra la guerra entre César y Pompeyo, que comenzó en el 49 a.C. cuando el primero invadió Italia, y convierte en héroes a Pompeyo y al estoico republicano Catón; César es el villano que destruye las libertades de Roma. Lucano utilizó como fuente principal los libros sobre esta época del historiador Livio, ahora perdidos, pero no le importaba narrar los hechos poco rigurosamente (situando, por ejemplo, a Cicerón en Farsalia la víspera de la batalla) y seleccionar el material para sustentar sus tesis prorrepublicanas. Lucano respondía así también a la Eneida de Virgilio que relataba el origen de Roma, mientras que, irónicamente, su poema describía la caída de la libertad romana. Lucano alude frecuentemente a la épica de Virgilio, y se sirve de muchas de sus técnicas, aunque a menudo con una exageración perversa, y rompe con la convención de la objetividad de la épica, permitiendo que sus sentimientos se intercalen mucho en el comentario de la narración. La batería completa de recursos retóricos de Lucano se despliega para captar la atención del lector: digresiones, discursos excesivamente largos, hipérboles y paradojas se unen en una obra de intensidad barroca. Los dioses son sustituidos por un penoso sentimiento del destino, acompañado de presagios y portentos, y transmite una pesimista preocupación por la muerte y el suicidio. En La guerra civil, Lucano refleja un eco de la calidad melodramática sensacionalista de las tragedias de su tío. Su versificación es, sin embargo, monótona e inflexible, comparada con la de Virgilio. Lucano escribió muchas otras obras, de las que solo se conservan fragmentos: conocemos Descenso al Hades, Catachthonion, Saturnalia, Orpheus, Ilíaca, epigramas y una obra dedicada a su esposa, Polla Argentaria. Su épica fue admirada por Estacio, aunque Quintiliano lo consideraba más digno de ser imitado por oradores que por poetas. Lucano fue muy popular en la Edad Media, y Dante lo señala como uno de los cuatro poetas supremos. Gustó a Goethe e inspiró a Shelley y Macaulay.

