Lemurias
o Lemurales o Remurias. Fiesta romana que se celebraba todos los años el 9 de mayo y los dos días impares siguientes (el 11 y el 13), en honor de los lemures, o para apaciguar los manes de los muertos. Sobre el origen del nombre Lemuria, Ovidio cuenta que al principio no fue más que una fiesta particular instituida por Rómulo para satisfacer los manes de su hermano, y hacer cesar la peste que vengó su muerte, acompañada de sacrificios llamados Remurios. Pero es evidente que se trata en este caso de una construcción basada en un juego de palabras etimológico. Se hizo poco a poco general para todos los muertos y entonces se le dio el nombre de Lemurias. Empezaba la ceremonia a media noche: el paterfamilias lleno de un santo temor, se levantaba de la cama y se iba silenciosamente y con los pies desnudos a una fuente vecina, haciendo tan solo un poco de ruido para desviar las sombras mientras pasaba. Después de haberse lavado las manos tres veces, se volvía arrojando por detrás habas negras, que llevaba en la boca diciendo: "Yo y mi familia nos rescatamos con estas habas", y repetía nueve veces lo mismo sin volver la vista atrás. La sombra que le seguía, recogía, según su opinión, las habas arrojadas, sin ser reparada. Tomaba agua por segunda vez, golpeaba un vaso de cobre o bronce, y rogaba a la sombra que saliese de su casa repitiendo por nueve veces "Salid, manes paternales" o "¡Sombras de mis antepasados, marchaos!". Se volvía enseguida y creía que con esto quedaba la fiesta bien y debidamente solemnizada, marchándose los lemures hasta el año siguiente. Ver, Manes.

