Alejandro I el Moloso
(siglo IV a.C.). Rey de Epiro (342-331). Hijo de Neoptólemo y hermano de Olimpia, esposa de Filipo II de Macedonia. Fue instalado en el trono por su cuñado, quien expulsó al regente Aribas y extendió el reino hasta Ambracia. Alejandro reunificó todo el Epiro en una especie de symmachia bajo su liderazgo, aunque otros atribuyen este hecho a Antípatro. Hacia el año 334 acudió a la llamada de Tarento e intentó hacerse un reino en la Italia meridional. Venció primero a los mesapios y reconquistó Heraclea y Metaponto, sugiriendo la posibilidad de crear una liga helena con centro en Thurii. A continuación penetró en la Lucania y liberó las antiguas colonias griegas de Laos y Poseidonia, firmando además un tratado con Roma para aislar a la poderosa confederación samnita; por último dirigió sus fuerzas contra los brutios, cuya capital, Cosentia, llegó a ocupar. Sin embargo, en un combate contra los lucanos en Pandosia, Alejandro cayó muerto (331), con lo que su obra se derrumbó.

