Justino
(san) (Iustinus) (ca.100-ca.165). Nacido en Siquem, en Samaria (Palestina). Fue profesor y apologista cristiano. Justino pasó su juventud viajando en busca de una filosofía que le satisficiera, y estudió por turno las creencias estoicas, peripatéticas, pitagóricas y por último las platónicas. Fue convertido al cristianismo ca. 130 por un anciano de Éfeso, más por causa de su admiración ante el resuelto valor de los cristianos bajo la persecución que por razones intelectuales. Hacia la mitad de su vida se trasladó a Roma y fundó una pequeña escuela para cristianos. Escribió ca.155 una Apología, una defensa del cristianismo que dirigió al emperador Antonino Pío, intentando demostrarle que se trataba de una creencia honorable y merecedora de respeto. Escribió una segunda ca.162 dirigida a Marco Aurelio quejándose de la persecución a los cristianos. Su Diálogo con Trifón defiende el cristianismo frente al judaísmo. Su enfoque de la teología era esencialmente filosófico, una tendencia que crecería entre los teólogos posteriores. Dedicó sus esfuerzos a armonizar la filosofía helénica con la revelación cristiana, desafío que también asumirían más tarde Clemente de Alejandría y Orígenes. Se dice que fue denunciado por un filósofo cínico llamado Crescencio y ejecutado después de ser juzgado ante el prefecto urbano Quinto Junio Rústico. Su fiesta el 13 de abril.

