Papiro Jumilhac

En él se relata como el dios Seth (identificado con Nemti/Anti), en otras de sus múltiples transformaciones, después de asesinar a su hermano Osiris, se convirtió en una pantera. Al hallarlo, a modo de castigo, se le arrancó la piel (aunque no murió) y marcaron ésta con un hierro al rojo, creándo las manchas propias de este animal. Por ello, se ordenó a los sacerdotes -y sobre todo a los relacionados con el culto funerario- que vistieran esta piel en señal del triunfo sobre las fuerzas del mal (Seth).
 
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