Liturgia de la Apertura de la boca y de las Respiraciones

En un periodo muy tardío, en torno a la primera mitad del siglo I, se inauguró la Liturgia de la Apertura de la Boca y de las Respiraciones, texto que no hay que confundir con el Rito de la Apertura de la Boca. Ambos poseen muchos puntos en común, pero también tienen aspectos muy diversos. Una clara diferenciación entre el Rito de Apertura de la Boca y la Liturgia de la Apertura de la Boca para la Respiración, consistía en que ambas ceremonias no coincidían en muchos de sus ensalmos y que la forma y el contenido al recitarlos era diferente. Parece que en el periodo que estamos tratando, la Apertura de la Boca, tal y como la conocemos desde el Imperio Antiguo, dejó de practicarse, dando paso a esta nueva liturgia, inspirada en la anterior, a la que sustituyó en las prácticas realizadas tras la muerte. Además, el texto se enterraba próximo al cadáver, para su empleo en el Más Allá, ya que debía presentarlo a su llegada, a modo de "pasaporte". Otra notable diferencia entre la Apertura de la Boca y la Liturgia de la Apertura de la Boca para la Respiración consistía en que la primera se practicaba sobre las estatuas que representaban al finado, para infundirles "alma", y más tarde al propio fallecido, mientras que la segunda sola y exclusivamente se llevaba a cabo sobre el difunto, con la ausencia absoluta de sacrificios animales y artesanos. Además, en ningún momento se utilizaba el importante cuchillo Pesheskaf indispensable en la primera versión de la ceremonia. Esta es por tanto una liturgia más elaborada, pero menos concreta, destinada a cubrir un espectro más amplio. Pero la diferencia más significativa consiste en que era operativa, en caso necesario, tanto en la tierra como en el mundo de los difuntos, a diferencia de otros textos egipcios. ¿Qué influyó en una innovación tan radical? Simplemente las modificaciones pudieron ser fruto de las inevitables influencias extranjeras, es decir, de elementos del pensamiento griego y romano que pasaron a formar parte de las creencias funerarias en un Egipto de población muy heterogénea, que incluyeron y amalgamaron ceremonias más antiguas, a las que fueron añadiendo nuevas concepciones que la hicieron más completa y comprensible. Esquemáticamente, en el cuadro anexo, detallamos el grupo de las ceremonias que conformaban esta liturgia. Todas ellas, como hemos dicho, eran ritos independientes que se unieron en esta liturgia: )o()o( LITURGIA DE LA APERTURA DE LA BOCA PARA LA RESPIRACIÓN )o( Rito de la Apertura de la boca (De tradición remota) )o( Cartas para la respiración (Datables en los ss. IV a.C., al II d. J.C., y de procedencia Tebana) )o( Glorificaciones )o( Nuevas aportaciones )o( Las Cartas para La Respiración, eran lo que hoy conocemos como "cartas de recomendación", para la vida tras la muerte. Con ellas, se pretendía que los dioses aceptasen al difunto, le protegieran y le facilitaran el alimento. Además, se esperaba que con ellas los dioses dotaran al difunto de la movilidad que éste necesitase o desease, pudiendo ser empleadas por el fallecido en cualquier momento y sin ninguna limitación. Así, el Libro de Las Respiraciones, sustituía en ocasiones al antiguo Libro de los Muertos. La redacción de estas cartas estaban atribuidas a Isis y a Thot. Isis era la diosa de la magia, esposa de Osiris, modelo de madre y de cónyuge amante, además de otras muchas cualidades. Thot, por otro lado, era el dios de la sabiduría, el encargado del registro de los acontecimientos capitales, aquel a quien los dioses consultaban por su saber. Ambos constituían, por tanto, un "pasaporte" seguro. Ir de su mano o al menos con una "carta de recomendación", redactada por seres tan supremos e influyentes, era garantía más que suficiente para el Más Allá. Sólo tenían que presentar las "credenciales" al llegar a ese mundo peligroso, para obtener toda clase de ayudas, protecciones y privilegios tanto físicos, alimenticios o motrices, sin los cuales el fallecido estaba perdido. Ver, Apertura de la boca.
 
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