Mezuzot
o Mezuzoth. Nombre que dan los judíos a ciertos pedazos de pergamino que ponen en los dinteles de las puertas de sus casas y que contienen versículos de la Torá, tomando al pie de la letra lo que les manda su legislador en el Deuteronomio, diciendo "No olvidaréis jamás la ley de Dios: la esculpiréis sobre los postes de vuestras puertas". Estas palabras no significan otra cosa sino que se habían de acordar siempre de ella, tanto al estar en su casa como a la salida de la misma y tanto en los negocios como fuera de ellos mismos. Sin embargo, los doctores hebreos han creído que Moisés les exige algo más. Han dicho que para no hacerse ridículos, escribiendo fuera de sus puertas los mandatos del Eterno, o si se quiere para no exponerlos a la profanación de los impíos, debían al menos escribirse en un pergamino y encerrarlos dentro de alguna cosa. Escribían pues sobre un cuadro de pergamino, preparado de antemano para este objeto, con una tinta particular y en carácter bien hermoso, estas palabras: "Escucha o Israel: yo soy el Señor, etc". Luego se dejaba un pequeño espacio y se continuaba: "Si obedeces mis mandatos, sucederá", hasta estas palabras: "Tú los escribirás sobre los postes de tus puertas, etc". En seguida se enrollaba el pergamino, se metía en un canuto de caña o de cualquier otra materia, y se escribía en la extremidad de dicho canuto la palabra Sciadai, uno de los nombres de Dios. Se ponía en las puertas de las casas de los aposentos y de todos los lugares frecuentados. Se ataba en la aldaba de la puerta, al lado derecho; y cada vez que se entraba en la casa se tocaba aquel lugar con la extremidad del dedo, que se besaba luego por devoción.

