Imperio Babilónico

)o()o( LA ÉPOCA PALEOBABILÓNICA: DE LOS "REINOS COMBATIENTES A LA HEGEMONÍA DE BABILONIA )o( A comienzos del II milenio a.C. el panorama político de Mesopotamia era de una gran fragmentación en pequeños reinos enfrentados entre sí por la herencia del imperio de Ur III. Pero naturalmente en estas luchas sólo las principales ciudades podían aspirar a controlar eventualmente la situación del completo ámbito mesopotámico. De forma casi alternativa Isin, Larsa, Assur, Eshnunna, Mari y Uruk asumieron durante más de dos ss. esta función. Pero hoy se sabe además que otros estados menores desempeñaron también un papel político de contrapeso nada despreciable. Tal fue el caso de la enigmática "Dinastía de Manana", recientemente descubierta, que recibe el nombre de uno de sus 7 reyes conocidos entre 1.900 y ca.1.850, al no haberse identificado aún el reino al que éstos pertenecen, probablemente una ciudad del entorno babilónico, pero al oeste del Éufrates entre Borsippa e Isin. Manana, ca.1.892 el tercer rey de esta dinastía, entabló relaciones con otros estados vecinos, pero pocas décadas después su último rey, Manium, fue destronado por Sumula-ilu de Babilonia. La misma suerte corrieron reinos importantes como Isin, Larsa y Uruk, en la parte meridional, Eshnunna en la central, Mari y Assur, en la septentrional. Todos ellos acabaron siendo incorporados al poder de los reyes babilónicos de tal modo que Hammurabi (1.792-1.750) sólo en sus últimos años de reinado se vería obligado a realizar campañas ofensivas contra los sublevados, principalmente los reyes de Eshnunna, Rim-Sin de Larsa y Zimri-Lim de Mari. )o()o( EL IMPERIO DE HAMMURABI )o( Frente al notorio poder de Elam y Assur en las áreas meridional y central, respectivamente, desde 1894 en Babilonia se había instalado una pequeña dinastía amorrea que, sin embargo, habría de durar tres ss.. Sumuabum, su fundador, reconstruyó las murallas destruidas por Shulgi de Ur y entabló relaciones con los reyes de Isin, Larsa y Assur. En poco más de 100 años Babilonia pasaría de ser un pequeño estado gobernado por un extranjero a convertirse en la potencia hegemónica del área bajo-mesopotámica. El sexto rey de esta dinastía, Hammurabi (1.792-1.750), que pasaría a la historia por su célebre Código, desarrolló también una intensa actividad política, favorecida por un largo reinado de más de 40 años. Este puede dividirse fácilmente en tres etapas bien diferenciadas: la primera, de unos 10 años, es diplomática, entablando relaciones de colaboración y amistad con otros soberanos como Shamshi-Adad I de Assur, Rim-Sin de Larsa y Zimri-Lim de Mari, entre los que se estableció un cierto equilibrio de poder. En la segunda, de unos 20 años, Hammurabi pudo llevar a cabo numerosas reformas internas en el ámbito religioso, militar y económico (sistema de canalización), pero no el conocido Código, que está fechado al final de su reinado. La tercera y última es la etapa bélica en la que, roto el equilibrio anterior, Hammurabi se enfrentó con las potencias vecinas y sus aliados anexionándolos a su reino: en 1.763, Larsa; en 1.759, Mari; en 1.756, Eshnunna; en 1.753, Assur. De este modo Hammurabi pudo proclamarse de nuevo "rey de Sumer y Akkad" y, más tarde, "rey de las cuatro partes" en clara alusión al dominio de un gran imperio, similar en extensión al de sus predecesores (Sargón de Akkad y Dinastía III de Ur), pero mucho más cohesionado y, ante todo, pacificado. Pero tan sólo seis años después de su muerte, Samsu-iluna, su hijo y sucesor, tuvo que hacer frente a una invasión de "cassitas", un pueblo procedente del este que penetró violentamente en el reino. La confusión fue aprovechada por algunas ciudades sometidas para reivindicar su independencia hasta el punto que, en pocos años, el "imperio de Hammurabi" se desintegró y Babilonia quedó reducida a los límites de su antiguo reino. La Dinastía amorrea prosiguió en Babilonia hasta 1.595 a.C., pero los esfuerzos de sus cuatro reyes sucesivos (Abieshukh, Ammi-ditana, Ammi-saduqa y Samsu-ditana) no fueron suficientes para restaurar el imperio de su predecesor. Nuevos ataques cassitas, sublevación interna de las ciudades, una nueva Dinastía en el área del Golfo, la de los reyes del "País del Mar" y la célebre marcha del rey hitita Mursilis I hasta la misma ciudad de Babilonia en 1.595 llevándose consigo la estatua de Marduk, dios protector de la ciudad, acabaron con el primer imperio hegemónico mesopotámico. )o( Ver, Cronología del Antiguo Oriente Próximo, Cronología media del Antiguo Oriente Próximo, Cronología corta del Antiguo Oriente Próximo.
 
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