Perkun
o Perun. En la mitología eslava, era la máxima divinidad, muy popular en Polonia, Pomerania y los países balcánicos. Se le veneró como dios del Trueno y se creía que con su voz tonante daba órdenes a sus sacerdotes. Sobre los altares que le estaban dedicados ardía un fuego permanente y los sacerdotes que lo dejaban apagar eran quemados vivos. Perkun tenía un culto particular en Kiev y en Novgorod, en donde se veneraba una estatua suya con la cabeza de plata y los pies de hierro. Se invocaba al dios Perkun en los juramentos y en los pactos, que tenían que ser sancionados con una fórmula particular. También se le veneraba como dios de la Guerra, Perkun se confundió seguidamente con el dios del Sol.

