Pigricia

Es una de las tantas divinidades alegóricas veneradas por los romanos. Hija del Suefio y de la Noche, se la representa a menudo como una mujer desaliñada con la cabeza apoyada en una mano en estado de reposo y una clepsidra en la otra mano para calcular el tiempo infructuosamente transcurrido, alegoría del tiempo que pasa inútilmente.
 
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