Anatomía

En la Ilíada las heridas se describen con tal precisión anatómica que se ha llegado a pensar que este conocimiento derivaba de una mesa de disección. Pero, tal como se muestra con claridad en los tratados del Corpus Hipocrático, el conocimiento de los órganos internos permaneció, incluso en los siglos V y IV a.C., a un nivel muy primitivo. No existen pruebas fehacientes en esta época como para sugerir que el conocimiento anatómico se basaba en la disección sistemática de animales u hombres. Los escrúpulos religiosos prohibían la disección humana en la antigua Grecia. Aunque Calcidio presenta a Alcmeón como el "primero en atreverse a efectuar la excisión de un ojo", es muy dudoso que este testimonio indique que la disección se efectuaba como una parte de un proceso de investigación sistemática. Se dice que Diocles fue el primero en escribir un manual de anatomía (sin duda se trataba de anatomía animal). Este trabajo pudo haber influido en las investigaciones anatómicas de Aristóteles. No fue hasta el siglo III a.C. en Alejandría, bajo la protección y con los fondos aportados por los primeros Tolomeos, que las investigaciones médicas comenzaron en realidad a diseccionar e incluso viviseccionar de forma sistemática a humanos. Liberados de las inhibiciones y prejuicios religiosos vigentes en Grecia continental, Herófilo y Erasístrato alcanzaron grados de sofisticación en el conocimiento anatómico que en gran medida no se superaron hasta el Renacimiento. Pese a sus impresionantes logros, las escuelas fundadas por ellos disiparon sus energías en una lucha sectaria y ninguno de sus seguidores hizo en realidad ninguna aportación significativa. Como tampoco continuó la práctica de la disección humana como un legado permanente. Hacia el siglo II ya era algo que pertenecía al pasado, tal como revelan los escritos de Rufo y de Sorano. Incluso Galeno pocas veces tuvo la ocasión de practicar la disección humana. Sus disecciones se basaban principalmente en una gran variedad de animales, especialmente el mono de Berbería, Tras Galeno la investigación anatómica original se detuvo prácticamente y los escritos médicos pos- teriores se limitan a resumir y comentar los puntos de vista de sus predecesores.
 
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