Medo
o Medus o Medeo. Medo es hijo de Medea. Según la tradición más difundida, tuvo por padre a Egeo, pero a veces se le considera como hijo de un rey del interior de Asia con quien Medea se habría casado al ser desterrada de Atenas por el retorno de Teseo. En ambas versiones, Medo es el epónimo de los medos. Fundó la ciudad de Medea en honor de su madre. Los trágicos áticos habían complicado la leyenda de Medo. Adoptando la tradición que lo convertía en un hijo de Egeo, supusieron que había huido de Atenas con su madre, pero que habiéndose retrasado por una tempestad, había sido arrojado a las costas del reino de su tío abuelo Perses. Un oráculo había advertido a éste que desconfiase de los descendientes de Eetes. Medo, que conocía este detalle, al ser conducido ante Perses por los soldados que lo habían detenido, disimuló su verdadera personalidad, diciendo al rey que era Hípotes, hijo del rey de Tebas, Creonte, y que andaba buscando a Medea para castigarla por haber matado a Creonte y a Creúsa. Perses no prestó crédito absoluto a sus palabras y, en espera de informes complementarios, lo mandó encarcelar. En esto, un período de escasez sobrevino al país, y Medea, llegando a la corte de Perses en su carro tirado por dragones, declaró a su tío que era una sacerdotisa de Ártemis y venía para librar al país de aquella plaga. El rey, sin desconfiar, le informó de que tenía recluido a Hípotes, hijo del rey de Tebas. Medea le pidió que se lo entregase, y cuando lo vio, reconoció en él a su propio hijo. Entonces lo cogió aparte y le dio un arma, con la que Medo mató a Perses. Después reinó en su lugar, subiendo de este modo al trono de Eetes, su abuelo, que Perses había usurpado.

