Lot
Hijo de Harán y sobrino de Abraham. Durante los muchos años en que Abraham careció de descendencia, Lot fue el pariente varón de la siguiente generación al que estuvo más unido. Realizaron juntos un arduo pero fructífero peregrinaje hasta que los rebaños y vacadas de ambos fueron tan numerosos que la tierra no bastaba para mantenerlos sin que se corriera el riesgo de que surgieran roces y disputas. Abraham propuso que se separaran y dio a Lot a elegir el destino que prefiriera. Lot escogió los fértiles llanos del Jordán y se fue a vivir a Sodoma, dejando a Abraham la tierra que se encontraba más al oeste, Canaán. Lot tomó parte en las guerras que emprendieron Kedorlaomer y otros monarcas (entre ellos los propios reyes de Sodoma y Gomorra), y cayó prisionero, siendo rescatado por una expedición punitiva encabezada por Abraham. Una vez libre, regresó a Sodoma. En aquella ciudad recibió la visita de dos ángeles disfrazados de hombres, a los que acogió y protegió cuando algunos sodomitas rodearon la casa, pidiendo a gritos que les dejara verlos. Lot les ofreció a sus hijas vírgenes, pero la multitud siguió insistiendo, hasta que los ángeles acudieron al rescate de Lot y cegaron a todos los alborotadores. Los ángeles le dijeron que reuniera a sus parientes, recogiera todas sus pertenencias y abandonara la ciudad, pues Dios iba a destruirla. Mientras Dios hacía llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra, Lot huía hacia Soar acompañado de su esposa y sus dos hijas. Se encontraban aún en el camino, cuando la esposa de Lot miró hacia atrás y quedó convertida en un poste de sal. Lot tuvo miedo de quedarse en Soar y decidió instalarse en una cueva con sus dos hijas. Éstas, temiendo que al vivir separadas del mundo nunca llegarían a tener relaciones con un hombre, se confabularon para conseguir que su padre las poseyera mientras estaba borracho. Los hijos que tuvieron cada una de ellas, Moab y Ben Ammí, serían los antepasados de los moabitas y los amonitas.

