Malaquías

Libro de. Último libro del Antiguo Testamento, cuyo título (Malaquí(as)) no se corresponde con un nombre propio: "malachi" significa "mi mensajero", es decir, el mensajero de Dios. Es el último del grupo de "doce Profetas" o "profetas menores" de la Biblia hebrea. Probablemente no tenía, en su origen, categoría de libro aparte, sino que era una colección de oráculos incluida al final del libro de Zacarías, separándose para completar el número de "doce". Al igual que el resto de los profetas tardíos, su gran preocupación fue que los israelitas mantuvieran un alto nivel en sus prácticas religiosas. Resulta casi tan virulento como Abdías en sus ataques a los edomitas, a la vez que da muestras del nacionalismo y el exclusivismo surgidos a raíz del exilio babilónico. Con todo, su actitud hacia aquellos que adoran a otros dioses es más tolerante, pues sostiene que, si bien no se trata de verdaderos dioses, sus seguidores pueden ser objeto de la piedad del verdadero Dios si sus oraciones y ofrendas, aunque equivocadas, han sido sinceras. Las recomendaciones que hace Malaquías son las propias de un hombre bueno que se haya sumido en un estado de gran confusión. Describe un panorama de declive e incoherencia que, no obstante, puede ser reversible si se observa la Ley judaica y se confía en la infinita misericordia del Dios de Israel. La obra, de autor desconocido, pudo redactarse en su forma actual hacia el siglo V a.C.
 
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