Miqueas
Joven que robó la plata que había atesorado su madre para hacer con ella una imagen de fundición. Dado que Miqueas confesó su culpa y devolvió el dinero robado, su madre destinó una parte de su fortuna a la fabricación de la imagen. Cuando más adelante pasó por su casa un levita itinerante, Miqueas le convenció para que se quedará con él y fuera su sacerdote. Pero una banda de danitas, que había emigrado en busca de tierras, pasó por allí y se llevó al levita, junto a las vestiduras y las imágenes de Miqueas. Los danitas se apoderaron de una ciudad y establecieron allí al sacerdote con todos sus enseres. Miqueas fue, por lo tanto, una víctima del ansia insatisfecha de tierras de los danitas.

