Palilia

o Pariles o Paliles o Parilia. Fiestas que los romanos celebraban todos los años en abril en honor de Pales. Tenía lugar el día 21, considerado aniversario de la fundación de Roma y ocupaba de esta forma un lugar prominente dentro del calendario romano. Esta fiesta era propiamente de los pastores que la solemnizaban para salvar los ganados de la voracidad de los lobos. En este día el pueblo se purificaba con perfumes mezclados con sangre de caballo, con las cenizas de un becerro que quemaban en el momento de haberlo sacado del vientre de su madre, y con troncos de habas. La mañana la iniciaban los pastores purificando el aprisco y los ganados con agua, azufre, sabina, olivo, pino, laurel y romero, de cuyo humo llenaban el corral. Después de esta ceremonia tributaban a la diosa sacrificios de leche, vino cocido y mijo, y luego seguía la celebración de la fiesta. Durante la tarde hacían hogueras de paja o heno y saltaban por encima de ellas. Estas ceremonias iban acompañadas de músicas, con instrumentos y tambores. Como Rómulo había echado los primeros cimientos de Roma el 21 de abril, día consagrado a Pales, éste príncipe utilizó también aquella fiesta para eternizar la memoria de la fundación de la nueva ciudad, lo que dió motivo para que se confundiese esta fiesta con la de los pastores. Fue sustituida por Adriano por el Natalis Urbis. Ver, Pales, Fiestas romanas, Natalis Urbis.
 
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