Marsias

El pasado religioso de la Urbs romana subsiste. Ciertos ritos curiosos se ligan a tal o cual monumento, por ejemplo, a una estatua de Sileno (llamada comúnmente en Roma, el Marsias), que se elevaba junto a un cercado en el que crecían tres árboles: una higuera, un olivo y una vid. Este Marsias estaba representado desnudo, calzado con sandalias y tocado con un gorro frigio. Y como quiera que este gorro (pileus) fuese el símbolo de la libertad, los esclavos recién liberados iban a tocar dicha estatua o consagraban a ella coronas de flores. Por la misma razón, las ciudades que habían obtenido el derecho itálico (es decir, una forma bastante liberal del derecho de ciudad) levantaban en sus foros un "Marsias".
 
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