Trajano
Mercado de. Este mercado fue construido en la pendiente de la colina del Foro de Trajano. Comprende dos terrazas. Una, la planta baja, está en el mismo plano que el foro. Forma su fachada una hilera semicircular de arcadas; cada uno de los arcos se abre sobre una tienda (tabernae). Encima de esta primera fila de tiendas corre una galería iluminada por una línea de ventanas, que servían a otras tabernae semejantes a las de la planta baja. Un sistema de escaleras ponía en comunicación los dos pisos. La terraza superior, retirada con relación a las construcciones precedentes, forma un sistema mucho más complejo, servido por una ancha caIle que todavía existía en la Edad Media, y que llevaba el nombre de via Biberatica, probablemente deformación de su nombre antiguo, via Piperatica o calle de la Pimienta. Había en ella otras tiendas agrupadas en diferentes conjuntos, con entradas por corredores o incluso por patios interiores que formaban patios de luces. Este mercado es ciertamente un testimonio de la intensa actividad comercial que conoció la Roma de Trajano, pero no es menos característIco de un aspecto muy importante de la economía de su tiempo. Acaso su construcción fue menos inspirada al emperador por el deseo de dotar a la ciudad de un gran almacén cómodo, que por el de reunir en un mismo edificio los servicios hasta entonces dispersos de la annona, que aseguraban, bajo el control del Estado, el abastecimiento general de la población. Se han reconocido, en efecto, al lado de las tabernae, oficinas y salas destinadas evidentemente a la vigilancia. Desde allí era posible abarcar de una sola ojeada todas las idas y venidas de los traficantes. Por otra parte, es sabido que los tesoros imperiales (arcarii Caesariani) tenían sus servicios instalados en el foro de Trajano. Ahora bien, estos tesoros tenían por función percibir las tasas correspondientes a las operaciones comerciales, y también preparar las compras del Estado con los grandes importadores. Es, pues, probable que el Mercado de Trajano sirviese de almacén de distribución de los géneros destinados a ser vendidos al pueblo o incluso, a veces, distribuidos gratuitamente. En la misma inmensidad del monumento tenemos la prueba del gran papel desempeñado por los organismos del Estado que en la práctica controlaban todas las importaciones. Se revelan ya los primeros signos de la estatificación de la economía, que llegaría a ser una de las llagas del Bajo Imperio y contribuiría a paralizar el mundo romano. No creamos, sin embargo, que el Mercado de Trajano sirviese únicamente a las necesidades del abastecimiento oficial y a los servicios de la annona. Se comprenderá fácilmente que los "artículos coloniales" como la pimienta y las especias, vendidos en las tabernae de la via Piperatica, no formasen parte de las distribuciones administrativas. Otros almacenes, en los que se han descubierto restos de estanques destinados a conservar el pescado vivo, eran seguramente utilizados por comerciantes independientes, que encontraban allí cómodas instalaciones. Ver, Trajano (foro de).

