Teatro de Pompeyo

Se elevaba en el Campo de Marte, no lejos del Circo Flaminio y del futuro anfiteatro de Statilius Taurus. Hay que esperar hasta mediados del siglo I a.C., para que se construya un teatro de piedra, provisto de graderíos en los que fuese posible sentarse. Antes fueron de madera y los espectadores estaban de pie, pues se estimaba que una excesiva comodidad no hacía más que ablandar al pueblo y darle, como había pasado en las ciudades griegas, un gusto excesivo por las representaciones escénicas. Aún esta innovación, debida a la munificencia de Pompeyo, 55 a.C., hubo de excusarse con una curiosa estratagema: Pompeyo colocó en lo alto de la cavea, un templo de Venus Victrix, de forma que el teatro mismo podía parecer como una escalera monumental que condujera al santuario.
 
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