Licántropo
En la idea de los demonógrafos, es un hombre a quien el diablo cubre con una piel de lobo y le hace ir errante por las ciudades y los campos, dando horribles aullidos, y levantándolo todo. No le transforma propiamente en lobo, pero le da una forma fantástica, o traslada su cuerpo a otra parte, y sustituye una figura de lobo en los lugares que este hombre acostumbra frecuentar. De aquí se desarrollaría la leyenda posterior del hombre-lobo que ha llegado hasta nosotros. Ver, Hombre lobo.

