Nanea

Diosa que tenía un templo célebre en Elimais, en Persia. Habiendo Antíoco venido allí para casarse con la diosa y para recibir grandes sumas a títulos de dote, los sacerdotes de Nanea le enseñaron todos sus tesoros. Después que Antíoco hubo entrado en el templo con pocos de los suyos, cerraron las puertas. Entonces, abriendo una puerta cubierta en el artesonado, que comunicaba con el templo arrojaron sobre él una lluvia de piedras; y destrozando a muchos de los que le acompañaban, les cortaron la cabeza y las arrojaron a los que habían quedado fuera. Unos creen que este dios era Diana, o la Luna. Appiano reconoce en ella a Venus. Polibio la llama Venus Elimena. Otros pretenden que era Cibeles. Pero la opinión mas probable es que era Diana, y la misma que Estrabón llama Anaítis.
 
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