Juegos Nemeos
Los juegos nemeos se contaban entre los más famosos de Grecia. Se dice que fueron establecidos por Heracles, después de haber matado al león de Nemea, y en memoria de su triunfo. Pausanias dice que su autor fue Adrasto uno de los siete jefes de la primera guerra de Tebas. Otros dicen que los siete jefes argivos celebraron estos juegos para honrar la memoria del joven Efeltes, o Arquémoro, hijo de Licurgo. Otros en fin pretenden que fueron consagrados a Zeus Nemeo. Sea cual fuere su origen, lo cierto es que se celebraron por mucho tiempo en Grecia. Los Juegos Ístmicos y los Juegos Nemeos tenían lugar cada dos años, alternando con los de Olimpia y Delfos, es decir, el segundo y cuarto año de cada Olimpíada. Se celebraban en el santuario de Zeus en Nemea, en Argólida. La organización dependía de los habitantes de Cleone, pequeña ciudad vecina, hasta la época de Píndaro. Pero los argios, cuya influencia se extendía a toda esta región del Peloponeso, acabaron por suplantarlos. Aunque el famoso león, muerto por Heracles, quedaba unido a la estrecha llanura de Nemea, es a Zeus a quien se veneraba en un pequeño recinto plantado de cipreses. Las competiciones se parecían a las de Olimpia y, como en Olimpia, los jueces del concurso llevaban el título de Helanódicos. Al igual que la de los Juegos Ístmicos, también la corona de los Juegos Nemeos era de apio. Reconocido como un panegírico de todos los griegos, la fiesta daba lugar, también, a una tregua sagrada. Se dice que los participantes jugaban vestidos de luto, para manifestar el origen de estos juegos. Al principio los vencedores se coronaban con olivo, práctica que duró hasta el tiempo de las guerras contra los medos y un descalabro que sufrieron los argivos en esta guerra hizo mudar el olivo en apio, hierba fúnebre. Así los juegos nemeos han pasado por juegos fúnebres. Ver, Juegos Panhelénicos, Hoja del león, Antigua periodos, Fiestas griegas.

