Ofiomancia
Adivinación por las serpientes. Estaba muy en uso entre los antiguos, y consistía en sacar presagios de los diversos movimientos que hacían las serpientes. Se encuentran varios ejemplos entre los poetas, y nada más sencillo que el origen de esta adivinación. "La serpiente, dice Pluche, símbolo de vida y de salud, tan común entre las figuras sagradas, formaba con frecuencia parte del peinado de Isis; enroscada siempre en el bastón de Mercurio y de Esculapio, inseparable del cofre que contenía los misterios y llevada siempre en el ceremonial, debió pasar por uno de los grandes medios para conocer la voluntad de los dioses. Tenían tanta fe en las serpientes y en sus profetas, que las criaban expresamente para éste empleo, y haciéndolas familiares estaban al alcance de los profetas y de las predicciones. El atrevimiento con que los adivinos y los sacerdotes manejaban estos animales, se fundaba en su impotencia en hacer el mal, pero esta seguridad imponía a sus pueblos y un ministro que manejaba impunemente las culebras debía, según ellos, estar en inteligencia con los dioses. Puede considerarse también, como una especie de Ofiomancia, la costumbre que tenían los Psilos de exponer sus hijos recien nacidos a las culebras llamadas cerastes, para conocer si eran legítimos o adulterinos. Ver, Adivinación, Marses, Ofiógenes, Psilo.

