Ofioneo
Célebre adivino de Mesenia, ciego de nacimiento, pedía a los que iban a consultarle que le contaran cómo se habían comportado tanto en público como privadamente, y según sus contestaciones vaticinaba lo que debía acaecerles. Habiendo consultado a Delfos, Aristodemos, general de los mesenios, sobre el éxito de la guerra contra los lacedemonios, obtuvo por respuesta que, cuando dos ojos se abrieran a la luz y volvieran a cerrarse luego, sería la señal de lo que debía acaecer a los mesenios. Poco tiempo después Ofioneo se quejaba de un fuerte dolor de cabeza, que le duró algunos días, al cabo de los cuales se abrieron sus ojos para cerrarse después. Apenas Aristodemos tuvo noticia de ello, desesperó del éxito y se dio la muerte para no sobrevivir a la desgracia de su patria.

