Pie
Los romanos miraban como una cosa de gran importancia entrar en los templos adelantando el pie derecho, pues tenían por presagio siniestro pisar primero con el pie izquierdo. Por esto los antiguos solían, por un principio de religión, construir las gradas de los templos en número impar, para que de este modo después de haberlas subido, se entrase necesariamente en el edificio con el pie derecho.

