Morabitas
Los musulmanes dan este nombre a los que siguen la secta de Mohaidín, nieto de Alí, yerno de Mahoma. Los más celosos de esta secta abrazan la vida solitaria, y se dedican en los desiertos al estudio de la filosofía moral. Están opuestos en muchos puntos a los seguidores de Omar, y pasan por otra parte un vida bastante licenciosa, persuadidos de que los ayunos y las otras mortificaciones que han practicado les da derecho para ello. Concurren a las fiestas y a las bodas de los grandes, en casa de los cuales entran cantando versos en honor de Alí y de sus hijos; toman parte en los banquetes y en las danzas hasta caer en excesos, que sus discípulos hacen pasar por éxtasis. Su regla está fundada únicamente en tradiciones. En África se daba también el nombre de morabitas a los que profesaban las ciencias, y la santidad. Vivían, con poca diferencia, como los filósofos paganos, o como nuestros ermitaños. El pueblo los veneraba en extremo, y no han faltado ejemplos de sacar alguno de la soledad para subirlo al trono.

