Onicomancia
Adivinación que se hacia por medio de las uñas. Consistía su práctica en frotar con la sustancia propia de la uña de un joven, que según decían les representaba el sol, donde creían ver varias figuras, que les daba conocimiento de lo que deseaban saber. Se servían también del aceite y la cera para frotar las uñas, y de ahí deriva que los modernos, que pretenden profesar el arte de la quiromancia, hayan aplicado la palabra onicomancia a la parte de su arte que consiste en adivinar el carácter y buena o mala fortuna por la inspección de las uñas. Ver, Adivinación.

