Onirocrisia

u Oniroscopia u Onirocrasia. Arte de explicar los sueños. Este arte formaba una parte importante del paganismo. Artemidoro, que ha dado un tratado de los sueños, los divide en especulativos y alegóricos. La primera clase es aquella que representa una imagen sencilla y directa del acaecimiento predicho. La segunda no representa más que una imagen simbólica: así es que Macrobio define un sueño en general por la vista de una cosa representada alegóricamente, que tiene necesidad de interpretación. La antigua onirocrisia consistía en interpretaciones buscadas y misteriosas. Se decía, por ejemplo, que un dragón significaba la dignidad real, una serpiente la enfermedad, una víbora el dinero, las ranas la impostura, el gato el adulterio, etc. Según parece, los sacerdotes egipcios fueron los primeros intérpretes de los sueños, y la ciencia simbólica, en la cual parecía estaban muy adiestrados parece que les sirvió de fundamento en sus interpretaciones. En testimonio de ello se citan los dos sueños de Faraón interpretados por José, cuyos objetos consistían en símbolos egipcios. Los onirocríticos habrán pues tomado de los signos jeroglíficos el arte de descifrar, sobre todo cuando los jeroglíficos hayan sido de aquellos que se han considerado como sagrados; esto es, el vehículo misterioso de la teología egipcia.
 
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