Onomancia

Adivinación por medio de los nombres. Estaba muy en uso entre los antiguos. Los pitagóricos pretendían que los espíritus, las acciones y los sucesos de los nombres se conformaban a su destino, a su genio, a su nombre. Se notaba que Hipólito había sido destrozado por sus caballos, como lo indicaba su nombre. Lo mismo se decía de Agamenón; esto es que siguiendo su nombre debía permanecer mucho tiempo delante de Troya; y de Príamo que debía ser rescatado de su esclavitud. Ver, Eutico, Nicón. Una de las reglas de la Onomancia, entre los pitagóricos, era que un número par de vocales en el nombre de una persona significaba alguna imperfección al lado izquierdo, y un número impar alguna imperfección al lado derecho. Tenían también por regla que de dos personas, era más dichosa aquella de cuyo nombre las letras numerales juntas formaban la mayor suma. "Así, decían ellos, Aquiles debía vencer a Héctor, porque las letras numerales comprendidas en el nombre de Aquiles formaban una suma mayor que las del nombre de Héctor". Sin duda, por un principio semejante, los romanos en sus comidas y en sus placeres bebían a la salud de sus hermosas, tantas veces cuantas letras contaban sus nombres. Finalmente pueden tener relación con la Onomancia todos los presagios que se pretendían sacar de los nombres, ya considerados en su orden natural, o ya descompuestos y reducidos a anagramas. Los modernos participan aún de esta locura o superstición. Celio Rodigino ha dado la descripción de una clase de onomancia muy singular. "Queriendo Teodato, rey de los godos, conocer el éxito de la guerra que proyectaba contra los romanos, un adivino judío le aconsejó que mandase encerrar un cierto número de puercos en pequeños establos y dar a los unos nombres romanos, y a los otros, nombres, godos, señalándolos para poderlos distinguir, y que los guardase hasta cierto día. Cuando llegó el termino señalado se abrieron los establos y se hallaron muertos todos los puercos señalados con nombres godos, por lo que predijo el judío, que los romanos saldrían vencedores". Ver, Adivinación.
 
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