Opterias
Presente que se hacía a un niño la primera vez de verle. Igual nombre se daba a los que hacía un recién casado a su esposa, la primera vez que le acompañaba a su casa, y que lo representa ante ella. Es sabido que los antiguos atribuían a las miradas, virtudes mágicas, y el efecto de estos regalos debía impedir los maleficios. Esta superstición subsiste aún entre la gente del campo, y entre la parte del pueblo menos ilustrada. Ver, Infancia.

